El trabajo docente es importante y hasta podría considerarse vital en la estructura compleja de la educación debido a que su función consiste en guiar el trabajo en el aula, para lo cual se necesita que el maestro cuente con un perfil educativo que propicie el aprendizaje en los alumnos.
Para la enseñanza de la historia el docente debe desarrollar un pensamiento crítico social impulsando a los niños a pensar en un mejor futuro, se debe mostrar reflexivo y analítico en el conocimiento y uso de materiales y recursos de vanguardia, siempre en búsqueda de solución a problemas sociales, capaz de enfrentar las necesidades de sus alumnos, deseoso de conocer cada día más en constante profesionalización y con una responsabilidad firme.
La idea antigua de un maestro de historia se encerraba en el hecho de tener un catedrático que desarrollaba su clase a partir de un monólogo, que escasamente permitía la intervención con sus alumnos y en menor medida el compartir percepciones de los temas tratados, de manera desfavorable muchos de los docentes en la actualidad continúan realizando acciones que reflejan la unilateralidad en la enseñanza, no dan acceso a la construcción de conocimientos limitando a los chicos a ser actores pasivos del discurso.
La única forma en la que los antiguos esquemas de los docentes tradicionales se reformarían sería con la adopción de una actitud positiva, capaz de aceptar críticas, observando nuevas técnicas de trabajo, ideando métodos y adecuando los ya vistos para adoptar el sentido de la funcionalidad de las estrategias didácticas.
Finalmente el docente es pieza clave en el trabajo en el aula y responsable originario en la formación de ciudadanos capaces de enfrentarse a los retos que se le presentan en la vida.

Simplemente excelente, Felicidades por tu participación
ResponderEliminar